Crítica Qué Pelo Más Guay

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que-pelo-mas-guay-1Adaptación al cine de una obra de teatro del grupo Sexpeare. En la presentación de la película su director, Borja Echeverria, define a «Qué pelo más guay» como una mezcla entre «La vida de Brian» (por el humor típico de los Monty Python), «Regreso al futuro» y «Pulp Fiction». Pero el resultado es excesivamente irregular y dista mucho del humor de los Monty Phyton, de «Regreso a futuro» y de «Pulp Fiction». La aventura de dos gansters de pacotilla que quieren vender una maleta llena de droga esta mas cerca de ser la visión patria de bajo presupuesto de «Frequently asked questions about time travell» de Gareth Carrivick protagonizada por Chris O’Dowd que de los referentes que indica el director. Si en la película de Carrivick nos encontrábamos con un grupo de amigos en un pub inglés donde un baño les permite viajar en el tiempo, en «Qué pelo más guay» nos encontramos con dos gansters, Fran y Eddie, que tienen que hacer una entrega de droga en una abandonada peluquería y donde curiosamente el baño les permitirá viajar en el tiempo.

El mayor problema de «Qué pelo más guay» es su tremenda irregularidad tanto en el humor, como en las interpretaciones y en el guión. Chistes sin demasiada gracia, repetitivos, junto a otros realmente logrados, diálogos que parecen homenajear a la películas de Tarantino pero sin la chispa de las películas de este, la, en algunos momentos, sobreactuación por parte de los actores intentando arrancarnos una sonrisa con sus tics (claro ejemplo el camarero interpretado por Rulo Pardo) y un guión que partiendo de la misma idea de la película de Carrivick acaba resultando muy flojo.

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Es de agradecer que con todos estos elementos que lastran a la película los guionistas introduzcan ideas que consiguen esta gane enteros, por ejemplo, presentándonos a un personaje que puede saltar en el tiempo y a otro que puede saltar en la película. Los saltos de Fran (Santiago Molero) fuera de la película son de lejos lo mejor de «Qué pelo más guay». Es una lastima que partiendo de ideas tan buenas y sabiendo explotar alguna de ellas de manera excelente (el uso del metalenguaje) haya demasiados elementos que restan interés a la película.

que-pelo-mas-guay-3Echeverría reconoce múltiples influencias de diversas películas lo que me hace recordar, entre otras, «Las posibles vidas de Mr. Nobody» de Jaco Van Dormael. Ese Andy Warhol diciendo Remember de la misma manera que el Dr. Feldheim o esa escena de «Qué pelo más guay» donde el movimiento de la cámara nos muestra que estamos viendo una obra de teatro, al igual que lo que pasaba con el personaje de Sarah Polley en la película de Van Dormael en la escena en la que se narra su encuentro con su antiguo amor en una peluquería. Durante el visionado de «Qué pelo más guay» tenemos la sensación de que los guionistas han cogido ideas de diversas películas y las han mezclado sin demasiado acierto.
Que el resultado final nos pueda parecer más o menos simpático no quita que a películas así haya que pedirles mucho más. Una lastima.

Lo mejor: Los viajes fuera de la película de uno de sus
Lo peor: El desigual sentido del humor. La sobreactuación de los actores.

Título: Qué pelo más guay
Año: 2012
Genero: Comedia – Ciencia Ficción
Duración: 92 min
Director: Borja Echeverría
Guión: Borja Echeverría, Rulo Pardo y Santiago Molero.
Música: Iván Ruiz
Interpretes: Rulo Pardo, Santiago Molero
Sinopsis: Una maleta con droga. Una peluquería abandonada. Dos gansters de medio pelo. Todo se complicará cuando descubran que el baño les permite viajar en el tiempo.

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