,

[Crítica] Super 8

Título: Super 8
Título original: Super 8
Dirección: J. J. Abrams
País: Estados Unidos
Año: 2011
Fecha de estreno: 19/08/2011
Duración: 1 hr. 52 min.
Género: Ciencia ficción
Reparto: Elle Fanning, Kyle Chandler, Amanda Michalka, Ron Eldard, Noah Emmerich, Gabriel Basso, Katie Lowes, Joel Courtney, Zach Mills, Marco Sanchez
Web: www.super8-movie.com

En el verano de 1979, un grupo de jovenes de un pequeño pueblo de Ohio son testigos de un choque de trenes catastrófico mientras rodaban una película en super 8. Cuando comienzan una serie de desapariciones irregulares y eventos inexplicables, los chicos sospechan que no fue un accidente y el jefe de policía intentará descubrir la verdad.

Cualquiera que haya dado un paseo por la red en busca de respuestas sobre la esencia de Super 8 habrá encontrado una y otra vez referencias a la maravillosa obra ochentera de Richard Donner: Los Gonnies. Bien es cierto que más de dos décadas separan ambas producciones, pero quizás sea eso lo que menos importa, pues comparten un eje central indudablemente: un grupo de chicos enfrentándose a un problema al que la mayoría de los adultos no saben hacer frente. Esa es, para mi, la esencia de ambas. Evidetemente la estereotipada pandilla de pequeños freaks, sufre mil y un aventuras para llegar al meollo del asunto. Aventuras, amiguetes de la infancia, bicicletas y mucha ciencia ficción se dan cita en esta historia que bien podría ser una actualización de las aventuras de la pandilla de la bahía de Goon.

Los chavales están francamente bien y si bien el peso de la historia recae en el protagonista (Joel Courtney) y su idolatrada compañera de aventuras (Elle Fanning), el resto no se queda atrás. Quizás los momentos más cómicos se los puede apuntar el joven Ryan Lee, por su papel de Cary, un pequeño arrubiado con un amor desmedido por los petardos y las explosiones. Sus momentos zombie son igualmente desternillantes. Riley Griffiths da vida a Charles Kaznyk, el inseparable amigo de nuestro joven protagonista. J.J. Abrams ha declarado que intentó reflejar en él retazos de su propia infancia, en la que su amor desmedido por el cine fué una constante. Volviendo a los protagonistas, diré que, a nivel interpretativo, la jovencísima Elle Fanning, hermana de la ya famosa Dakota, demuestra en cada escena que no se ha equivocado de oficio. La escena en la que actúa por primera vez en la película super 8 que ruedan los chavales y las que comparte con Joel Courtney, en especial aquella en la que ella le habla del accidente de la fábrica que intuímos al comenzar la película, tienen una fuerza que pocos actores adultos pueden transmitir tan bien. Me ha encantado verla en pantalla y creo que la veremos más a menudo a partir de ahora. Su «compañero» también hace un excelente trabajo, en especial con todo aquello que necesita de la expresividad para transmitir con fuerza. En cierto modo, no se si será cosa de que Spielberg anda al timón junto a Abrams, me ha recordado al Elliot de E.T. en bastantes escenas del tramo final de la película, aunque el personaje de Courtney tiene un componente dramático mucho mayor y mejor resuelto que el de su «homólogo» ochentero. Felicidades también para él.

Los adultos están correctos y creo que toman un intencionado segundo plano para que sean los niños los protagonistas. Se podría decir que vivimos los problemas de los adultos por medio de cómo afectan a los niños, como en un espejo. No se trata en profundidad a ninguno de los padres, a pesar de que hay una trama troncal en la historia que podría haberse tocado más con los personajes adultos y en mi opinión con acierto, se deja a los niños desarrollarla.

Cuando Spielberg anda por medio, los efectos especiales no fallan. El accidente del tren, los tramos finales de la historia y algún que otro detalle, son manejados espectacularmente por el Midas de Hollywood. Siento no poder entretenerme en los pormenores, pero estamos en ante una película en la que cuanto menos sepas lo que vas a ver, más te gustará el resultado final. Sólo diré de la parte que no quiero hablar por evitar los spoilers, que me recordó a un blockbuster de J.J. Abrams, aunque a menor escala. Si viste Super 8 ya sabrás de lo que te hablo.

Otra cosa que me llamó mucho la atención son los reflejos azulados de las luces nocturnas. Es algo extraño de explicar, pero en la escena en la que mejor se aprecian es cuando los chicos se disponen a rodar una escena nocturna de su película en la estación de tren. Las ténues luces que rodean la estación, emiten una especie de reflejos azulados que se asemejan a las que produce la luz al reflejarse en la lente de la cámara. No soy un entendido en fotografía y no se explicar a que es debido esto, pero el efecto es realmente bonito y en mi caso iba acompañado de una sensación de paz y tranquilidad increíble.

Las referencias a películas de culto de la ciencia ficción son constantes (posters del Halloween de Carpenter, uno de los personajes de la película de zombies que ruedan los chicos se llama Romero, en clara alusión a George A. Romero, alguien podría ver algo de E.T., Encuentros en la Tercera Fase, Alias,…)

Para finalizar, una gran banda sonora a cargo de Michael Giagghino, compositor de grandes bandas sonoras como la de Up, Cars 2 o La Red Social. El tema central es bastante tenebroso y enigmático, pero conforme va desarrollándose la acción, va acelerándose y volviéndose más y más orquestal para desembocar en un fantástico colofón final que ofrece una calidad tal que podría haber sido firmada por el mismísimo John Williams. Junto al score de Giaggino, aparecen acertados temas pop de la época, para transportarnos a aquellos preludios de lo que serían los años ochenta: Don´t Bring me Down (Electric Light Orchestra), My Sharona (The Knack), Heart of Glass (Blondie),…

Super 8 me ha hecho añorar aquellos tiempos en los que empezaba a salir con los amigos, aquellos veranos en los que entrabas en fincas ajenas a robar peras de agua (a riesgo de que te azuzaran los perros), las bicis a toda velocidad colina abajo, el barro, las rodillas llenas de arañazos, las tertulias a la luz de la luna, la playa, los primeros guiños a las chicas,… Además, tiene un componente de aventuras y ciencia ficción envidiable, que hará que tanto niños como adultos, pasen un rato formidable (unos soñando con sus futuras aventuras y otros rememorando las pasadas). Creo no equivocarme al decirte que no la puedes dejar pasar y que seguramente, se convertirá en un clásico generacional.

Por cierto: Si eres de los que se levantan nada más aparecer la primera letra de los títulos de crédito, te aconsejo que no lo hagas en esta ocasión, pues al minuto de comenzar, te llevarás una grata (y desternillante) sorpresa.

Lo mejor: Que te atrapa desde el primer momento y sales del cine con la sonrisa puesta.
Lo peor: Que el «drama adulto» se resuelva por arte de magia en 2 minutos.
La escena: El espectacular accidente de tren.

Contenido: Aventuras: 4; Comedia: 3; Ciencia Ficción: 4; Romance: 2; Violencia: 2