los-sustitutos-cartelAdaptación de la novela gráfica The Surrogates de Robert Venditti, publicada en cinco partes entre 2005 y 2006, Los sustitutos explora el no tan lejano día en que máquinas creadas a nuestra imagen y semejanza puedan salir a la calle a afrontar la vida y sus peligros por nosotros. No más accidentes mortales, ni asesinatos, ni dolor, ni peligro. Cómodamente sentados en nuestras camas, podríamos vivir nuestra vida. Eso sí, tampoco habría contacto, sentimientos, riesgo o amor. 

Para aquellas personas que conozcan a (o sean) alguien enganchado al World of Warcraft, Facebook, Second Life o cualquiera de sus variantes, esta idea de vivir la vida a través de la tecnología será más que familiar, aunque la historia de la película se sitúe en 2054.

No es la primera vez que vemos este tipo de propuesta en el cine. Hace no mucho, Wall-E nos mostraba una sociedad abandonada al dominio y la comodidad de las máquinas. Pero Los sustitutos no entra en la típica revolución robótica, ni el nacimiento de conciencia de las máquinas, sino en la simple ética de usarlas o no olvidándonos de nuestra propia realidad. Estos “sustitutos” no son replicantes en busca de una vida, sino alter-egos sin conciencia.

El director Jonathan Mostow sigue su línea habitual (Breakdown, U-571, Terminator 3) y crea una película entretenida, con buenos momentos de acción y pocas pretensiones. Pero si algo diferencia ésta de sus obras anteriores es su reparto, encabezado por el insustituible Bruce Willis. Willis es un género cinematográfico en sí mismo: personajes machacados, sucios, deprimentes y deprimidos que según pasan los minutos aparecen aún más machacados, sucios y deprimentes, pero siempre llenos de la ironía y la calma de aceptar su condición de perdedores con una media sonrisa. Haga lo que haga, Willis siempre nos recuerda a John McClane.

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Como extra, “Los sustitutos” se presenta en los cines españoles con un telonero de los más madrileño. Por expreso deseo de la distribuidora, el cortometraje de diez minutos Cíclope, escrito y dirigido por Carlos Morett, se exhibirá antes de la película por compartir género y temática futurista y catastrófica. Son de agradecer este tipo de iniciativas que dan un respiro al castigado mundo del cortometraje.

Ciencia ficción, FBI, tecnología, robots, armas extravagantes y Bruce Willis, Los sustitutos no pasará a la historia del cine, pero es perfecta para una tarde de palomitas y pocas ganas de romperse la cabeza. De momento, ya se prepara una precuela para 2010, basada en otra obra de Venditti que ha publicado también una secuela ambientada quince años después. Si todo va bien, parece que tendremos sustitutos para rato.