TÍTULO ORIGINAL Intouchables (Untouchable)
AÑO 2011
DURACIÓN 109 min.
PAÍS Francia
DIRECTOR Olivier Nakache, Eric Toledano
GUIÓN Olivier Nakache, Eric Toledano
MÚSICA Ludovico Einaudi
FOTOGRAFÍA Mathieu Vadepied
REPARTO François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot, Clotilde Mollet, Joséphine de Meaux, Alba Gaia Bellugi, Cyril Mendy, Christian Ameri, Marie-Laure Descoureaux, Gregoire Oestermann
PRODUCTORA Quad Productions / Gaumont / TF1 Films / Ten Films / Chaocorp production / Canal + / Cinecinema
WEB OFICIAL http://www.intocable-lapelicula.com/
GÉNERO Comedia basada en hechos reales.
SINOPSIS Como resultado de un accidente de parapente que le ha dejado tetrapléjico, Philippe, un rico aristócrata, contrata como cuidador a domicilio a Driss, un inmigrante de un barrio marginal recién salido de la cárcel. En una palabra, la persona menos indicada para el puesto. No obstante, entre los dos, acaban logrando que convivan Vivaldi y Earth Wind and Fire, la elocuencia y la hilaridad, los trajes de etiqueta y las medias del chándal. Dos mundos enfrentados que, poco a poco, congenian hasta forjar una amistad tan disparatada, divertida y sólida como inesperada, una relación única en su especie de la que salen chispas transformándoles en… “Intocables”. (FILMAFFINITY)

Cuando alguien como el que suscribe se acerca a una sala de cine en la que proyectan una película que ha logrado mantenerse como el número 1 de taquilla durante 18 semanas, es inevitable llegar cargado de espectativas. En más de una ocasión son esas grandes espectativas las que deslucen el poso que deja la historia tras los títulos de crédito, pero en ocasiones, sólo en contadas ocasiones, esas grandes espectativas quedan empequeñecidas por una gran película. El pasado domingo la sonrisa bobalicona que blandía mi rostro al salir de la sala, daba fe de que una de esas formidables situaciones acababa de producirse. La culpable: Intocable, de Olivier Nakache y Eric Toledano.

La idea de crear Intocable parte de los propios directores, también aquí guionistas, tras ver en 2004 un documental en el que se reflejaba la historia real de la peculiar relación entre un noble francés tetrapléjico y su acompañante, un árabe (en la película el joven es africano) de los suburbios parisinos recién salido de la carcel. La idea de dos mundos tan opuestos unidos por estos dos seres humanos con mayúsculas, atrajo a los directores, quienes comenzaron su labor de investigación para rodar y difundir una historia tan necesaria. Años después la película vió la luz y si bien es en principio una película con un objetivo bastante modesto, ha batido todos los records de taquilla en Francia y espero que siga batiéndolos por todo el mundo, pues creo que historias como esta es necesario difundirlas y disfrutarlas para recuperar la poca fe que tenemos algunos en el ser humano.

Contrariamente a lo que pudiera parecer por el tema tratado, Intocable no es una película dramática y llena de matices para eruditos gafapasta. Intocable es una película directa y sencilla, orientada a toda clase de público. No busca la lágrima fácil, a pesar de que su duro trasfondo no se le puede escapar a nadie con dos dedos de frente. El dramatismo aparece muy velado y casi oculto tras las bromas, chistes y situaciones esperpénticas que nos regala la pareja protagonista. Nunca creí que una historia con un argumento tan duro me pudiera dar tantos minutos de risas (incluso alguna carcajada en escenas tan irreverentes como la de la ópera).

Ambos protagonistas están realmente espléndidos. François Cluzet da vida a Phillipe, un sobrio y organizado noble tetrapléjico cansado de ser tratado con lástima y como si fuera de cristal. Ante él se planta Driss (Omar Sy), un joven inmigrante recién salido de la carcel, que cautiva a Phillipe por su frescura, desparpajo y falta de condescendencia. La humanidad y optimismo que desprenden ambos, inunda cada fotograma regalando al espectador un sinfín de emociones positivas que cargará las pilas del más pintado. Las sobresalientes actuaciones, más que actuaciones parecen vivencias, pues ambos más que interpretar, se dejan llevar por la arrolladora personalidad de sus personajes de manera magistral. Se aprecia muy bien la evolución de ambos y queda patente cómo la forma de ser del uno impregna poco a poco al otro y viceversa. La presencia en pantalla de los protagonistas es tan amplia que el resto de reparto queda casi completamente eclipsado, aunque destaco el buen hacer de Anne Le Ny como ama de llaves de Phillipe y la despampanante belleza de la pelirroja Audrey Fleurot, a la que vimos brevemente en Midnight in Paris y que volveremos a ver en breve en La Delicadeza, la próxima propuesta de Audrey Tautou.

La banda sonora de Ludovico Einaudi es notable, además de estar acompañada por temas conocidos por todo el mundo. Estos temas están divididos en dos “ambientes”: el que representa a Driss, abanderado por unos chispeantes Earth, Wind and Fire (con su temazo September en el Maseratti a todo gas) y el que marca la señorial presencia de Philippe con un buen repaso a los compositores clásicos (Ave María de Shubert a cargo del desaparecido Pavarotti incluído). De esta manera podemos encontrar conviviendo a Nina Simone, Earth, Wind and Fire o George Benson (con un fantástico The Ghetto) con Shubert, Chopin,Bach, Vivaldi, Mozart o incluso con un estracto de la ópera Der Freischütz, de Carl Maria von Weber. Una delicia oiga.

Estoy de acuerdo que no todo es perfecto en Intocable. Puedo reconocer que hay personajes y situaciones en las que no se ahonda y quedan un poco anecdóticos. La hija de Philippe, la familia de Driss o los problemas del suburbio quedan relegados a un segundo plano casi inexistente. En mi opinión creo que es debido a que los guionistas, con acierto, han querido retratar (y resaltar) la química entre nuestros dos protagonistas y han mostrado su entorno con cuatro pinceladas representativas para que ubiquemos a ambos en su contexto sin que este llegue a plantear serias dudas al espectador. El objetivo es mostrar algo tan bonito como el nacimiento de una amistad inquebrantable y eso se cumple con creces.

Otro aspecto que pudiera ser “criticable” es la dureza de alguna de las bromas o chistes que lanzan ambos protagonistas en torno a la situación de Philippe. Pudiera haber espectadores que resultaran ofendidos por los chistes, aunque para mi son todo un acierto. De hecho, los más salvajes los lanza el propio Philippe y deben ser entendidos como una evasión de su dura realidad, una bofetada a la lástima y a la condescendencia de aquellos que lo tratan como un tetrapléjico en lugar de como un ser humano más.

En definitiva, Intocable es una historia imprescindible sobre las relaciones humanas entre dos seres que provienen de mundos diametralmente opuestos. Está contada con mucho cariño, gracia y desparpajo y cuenta con unas fantásticas interpretaciones, en especial por parte de su pareja protagonista. Todo ello está bañado por una banda sonora de notable alto, plagada de grandes temas y piezas clásicas. Habrá quien la vea como una obra menor, pero para un servidor es toda una maravilla que irradia optimismo, humanidad y una muestra palpable de lo que significa la palabra amistad.

Lo mejor: La pareja protagonista, la formidable historia y el cachondeo de principio a fin.
Lo peor: Que el tema asuste a más de uno y se pierda esta maravilla.