[Crítica] Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – I

Comienza el final de una de las sagas cinematográficas que más fans ha despertado en todo el mundo, el universo creado por la escritora J.K Rowling se ha convertido en un fenómeno de masas, y su protagonista, el joven mago Harry Potter en un icono indistutible del cine y la literatura.

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte I
es la séptima y penúltima película de la franquicia, traslada a la gran pantalla la primera parte del libro que finaliza la saga literaria. La razón de los productores para esta división de un único libro en dos películas es que era imposible contar en un film toda la trama esencial de la historia. Sea o no una excusa el caso es que la franqucia lleva acumulado más de 5.400 millones de dólares en todo el mundo, más que la recaudación total de las 22 películas de James Bond y de las 6 películas de La Guerra de las Galaxias, así que no nos extraña que hayan decidido alargar la gallina de los huevos de oro. La justificación o no de esta división la decidirán los fans pero a nosotros, después de ver el film, nos parece que Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – I es una película que, sin ser aburrida, tiene el objetivo de preparar el terreno al gran desenlace del siguiente film, y que la Warner Bros podría perfectamente haber unificado el libro en una sólo película de proporciones épicas.

El argumento arranca con el dominio de la escuela de magia por parte de los mortífagos, quienes han asesinado al profesor Dumbledore. Desde allí el malvado Voldemort organiza la cacería del joven Potter. La escena de la mesa donde todos los magos siguen la orden del malvado hechicero no es digna de un público juvenil sino que nos recuerda a la escena de El Padrino cuando, en plena reunión mafiosa, toma un bate de béisbol e impone su ley. Valdemor es un personaje oscuro en un film oscuro y tenebroso. Vodlemort logra enfrentarse a Harry en la primera parte del metraje pero es sin duda el enfrentamiento más descafeinado de la saga.

Por su parte nuestros amigos Harry Potter, Ron y Hermoine se lanzan en la búsqueda del resto de horrocruxes donde se esconde el alma del malvado Voldemort, tendrán que destruirlos todos para derrotarle. Los jóvenes protagonistas han dejado de ser infantiles y ya son todo unos adolescentes, y esto conlleva muchas cosas, como el despertar de la atracción entre ellos donde Ron deja clara su devoción por Hermione, la tensión que se empieza a atisbar en las anteriores películas se desborda aquí, cobrando cada vez más importancia en la trama, en algunos momentos incluso de manera excesiva. Aún así, se vencerán las rivalidades para unir fuerzas contra la maldad que asola en el reino, nuestros amigos emprenderán una aventura que culminará con el enfrentamiento final.

Los toques de humor son una de las características más divertidas del film, sobretodo las escenas en las que tienen que clonarse para infiltrarse en la escuela de magia o proteger a Potter.



El responsable de este film ha sido el director David Yates (suyas son las cuatro últimas películas de la franquicia). No podemos evaluar su trabajo hasta ver la última entrega pero estamos seguros de que se ha reservado mucho para la traca final. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – I es en ocasiones lenta, incluso demasiado extensa (más de 2 horas y media) pero sus personajes y atomósfera han calado tanto entre nosotrsos que es difícil no sucumbir a cada escena de esta grandiosa historia cinematográfica.

Daniel Radcliffe, Emma Watson, Rupert Grint, Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Bill Nighy, Jason Isaacs, Tom Felton, Maggie Smith y una larga lista de buenos actores son los elegidos para dar forma a este universo cinematográfico que ya es un grande del cine.

Saludos cinéfilos!!