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High and Hell Water (Comancheria)



Comanchería es una de esas películas de las que quieres hablar por lo que han significado para ti pero que, paradojicamente, te cuesta comentar pues nunca encuentras las palabras adecuadas que definan todo aquello que evoca en ti.
En mi caso así ha sido. Desde que la vi, ya hace un año en el festival de cine fantástico y de terror de Sitges, ha estado rondado en mi cabeza la necesidad de escribir sobre ella. Así que llegó el momento.

Lo primero que escuché de esta película tras su visionado fueron elogios por parte de la crítica y el público cosa en la que coincido plenamente.Y aún es más. Me parece una de las mejores películas que se han realizado al menos en los últimos 5 años sino en la última década. Lo que ya no comparto del todo es como la catalogaron. En principio, lo más obvio es definirla como un western del siglo XXI. Me parece del todo insuficiente esa denominación. Es más, dentro del western estaría más próximo al estilo Leone o al de Eastwood en “ Sin Perdon” que al de Ford. En las peliculas de Leone o su aventajado alumno Eastwood, las peliculas no muestran la simplicidad conceptual de buenos y malos. La construcción de los personajes es muy completa en todos los aspectos. En las películas de Leone los forajidos no son tan malos, ni los justicieros tan buenos como parecieran, en muchas ocasiones casi lo contrario. Comanchería comparte esta esencia. Esta historia de dos hermanos que asaltan bancos, no se asemeja a Bonnie and Clyde y ni a jóvenes reclutados por el hampa en busca de fama y poder. Detrás de esos robos en pequeños pueblos insignificantes dentro de una inmensa Texas, hay una gran historia con un trasfondo muy humano y muy profundo. Un tesoro en forma de guión firmado por Taylor Sheridan y dirigido con gran maestría por David Mackenzie.

Protagonizado por un grandioso actor Jeff Bridges, en un magnífico papel de Texas Ranger veterano y bastante cascarrabias, a punto de jubilarse y que se encuentra ante el último servicio de su vida.
Chris Pine cuyo papel del hermano atracador más generoso,centrado y pacífico, su papel coprotagoniza la película. Un guión no solo centrado en construir de una manera solida y generosa a los dos personajes principales. Los papeles considerados secundarios, el impertérrito hispano Ranger y el ex-convicto e incontrolable hermano, se muestran brillantemente contruidos. Tanto es así que son fundamentales en el crecimiento tanto de la trama como de los propios protagonistas, ofreciéndonos por momentos diálogos antológicos.

Por supuesto me faltaba citar otra de las razones por la que esta película es tan excepcional como especial para mí. Su banda sonora. Si hablaba de personajes, la música compuesta e interpretada por Nick Cave y Warren Ellis, se convierte en uno de ellos y se torna en uno de los más trascendentales. Cave es un genio y en esta banda sonora, de nuevo, da muestra de ello.

Ahondado en lo que hablaba al comienzo de este texto, esta película la concibo más como una parábola que otra cosa. Aquellos que la hayan visto, se darán cuenta de que el mensaje que subyace tras ella una aclamación de la justicia, el perdón y el deber. Un pasaje bíblico en las áridas tierras texanas. Por mi parte, solo puedo animaros a ver esta película. Probablemente no os llegue a entusiasmar tanto como a mi porque es casi imposible, pero si que descubriréis una de las películas más interesantes que se han realizado en los últimos años.

Autor: Carlos

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