[Critica] Asesinos de élite


TÍTULO ORIGINAL The Killer Elite
AÑO 2011
DURACIÓN 105 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Gary McKendry
GUIÓN Gary McKendry, Matt Sherring (Novela: Ranulph Fiennes)
MÚSICA Reinhold Heil, Johnny Klimek
FOTOGRAFÍA Simon Duggan
REPARTO Jason Statham, Clive Owen, Robert De Niro, Dominic Purcell, Aden Young, Yvonne Strahovski, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Grant Bowler, Michael Dorman, Ben Mendelsohn, Kristy Barnes-Cullen
PRODUCTORA Coproducción EEUU-Australia; Omnilab Media / Ambience Entertainment Melbourne / Ambience Entertainment
GÉNERO Thriller / Acción
SINOPSIS Tres antiguos miembros de las fuerzas especiales son contratados por un jeque árabe para matar a tres miembros del SAS (Servicio Especial Aéreo británico), culpables de la muerte de tres de sus hijos durante unos disturbios en Omán diez años antes. Dos de ellos aceptan por dinero, mientras que el tercero (Jason Statham) lo hace para salvar la vida de un amigo. Pero llevar a cabo tan peligrosa misión no será nada fácil, pues, aunque son profesionales, están bajo el control de una organización formada por antiguos miembros del SAS, denominada The Feather Men. (FILMAFFINITY)

Cuando alguien se planta ante un título como este, debe, cuanto menos, tomarselo todo con bastante precaución. Encontrar a Robert de Niro junto a Jason Statham ya de por si es bastante atípico por los géneros que ambos representan, por muy camaleónico que sea el protagonista de Taxi Driver. Es por ello que cuando me decidí a verla no sabía si vería una de Statham imitando a de Niro o viceversa. Una vez vista creo poder decir que hay más de lo segundo que de lo primero, es decir, de Niro aparece en una película de acción y no Statham aparece en una película con bastante trasfondo y con personajes muy trabajados. A pesar de todo, no estamos ante un Transporter 4 ni nada parecido. Hay escenas de acción marca de la casa, hay situaciones increíbles por lo desmesurado (una o dos, pero las hay), pero la historia es bastante más seria de lo habitual y los personajes están un poquillo más trabajados. Quizás sea debido al hecho de que está basada en una novela (The Feather Men, de sir Ranulph Fiennes), pero lo cierto es que no es una película de acción de las habituales de Statham (que, dicho sea de paso, en su contexto, son una pasada de adrenalina y al no tomarse tan en serio como esta, tienen bastante más exito y acierto).

La historia, en principio y en líneas generales, está bastante bien trenzada, con un arranque bastante rápido y sin ningún nudo extraño. Hasta el final. No se muy bien ni el cómo ni el porqué, hacia el tramo final, hay un par de giros de guión que me hicieron una mala jugada y me despistaron por completo, razón de que tenga que volver a verla para despejar alguna que otra duda que me asalta en estos momentos. No es nada grave, pero aún no puedo determinar si hay alguna incoherencia de guión o ciertamente es así como me imagino (algo que me parece que está muy cogido con pinzas).

Los personajes están bastante identificados en su papel. El de Statham no difiere mucho del resto de sus registros: Tipo duro que se mete en un lío por algo tan corriente como la lealtad a un amigo. No lo hace mal, pero es lo que lleva haciendo desde que le conozco: Un tipo duro con corazoncito. Por otra parte, de Niro da vida al mercenario que, en su día, fué compañero de batallas de Statham. Al contrario que este, él no ha dejado el «negocio», a pesar de la insistencia de su camarada. La verdad es que el papel de de Niro no es un papel para lucirse y no pasará a la historia por el, pues el personaje no evoluciona un pimiento en toda la historia, aunque tiene sus buenos momentos. Por otra parte, Clive Owen, sin comerlo ni beberlo se convierte en la némesis de ambos. Creo que se podría haber sacado algo más tanto de Owen como de Statham, pues sobre ambos recae el peso de la película, pero me gusta el sombrío papel de Owen a pesar de que se dan cuatro pinceladas de él y poco sabemos de su personaje. Bien es cierto que hay alguna que otra situación entre ambos, que se resuelve prácticamente por arte de magia y el honor y la venganza se olvidan como los fines de semana un lunes por la mañana. Ciertamente esto «chirría» un poco. Si me tengo que quedar con la interpretación de uno de los tres, me quedo con la de Owen, pues creo que para lo limitado del personaje, la interpretación es bastante buena. En el lado negativo de actuaciones metería al bueno de Dominic Purcell, al que yo nunca hubiera sacado de la carcel de Prison Break. Da vida a un mercenario que colabora con Statham y que, a pesar de ser todo un profesional, parece más un macarra de barrio robando un Seat Panda. Hacia el final tiene una escena de lo más absurda (tratándose de un asesino de élite…). No me gustó un pimiento, como tampoco me gustó Yvonne Strahovski quien interpreta a la «novia» de Statham. Realmente no se si no me gustó su interpretación (bastante fría) o el personaje en si, pues la historia romántica entre ambos, parece un añadido y está bastante forzada (no quiero ni recordar, a este respecto, el lamentable plano final…).

La historia se desarrolla esencialmente entre Londres y Omán en los años 80. Me llamó la atención que, a pesar de la buena ambientación londinense, sólo se nos mostrara una pequeña parte de Londres, prácticamente sin ninguna localización que la identificara claramente. Las escenas en Londres son siempre en tonos grisáceos, mostrando una ciudad apagada, mientras que las de Omán son brillantes y soleadas.

En el terreno de la acción, hay buenas escenas, aunque nada que ver con la sensación adrenalítica que transmite el trailer. En la primera parte hay alguna persecución y alguna que otra escena esporádica, pero hasta el tramo final los seguidores de Statham no verán nada destacable, aunque, cuando aparece, lo hace muy por debajo de las famosas escenas coregrafiadas de la saga Transporter. Aún así es digna de ver la escena frente a Owen, con una silla de por medio, o la persecución por las azoteas de Londres.

En definitiva, Asesinos de Elite es una película de acción, con toques de cine ochentero de espías, con un trasfondo bastante más serio del que habitúan a ofrecer las (en su género acertadas) gamberradas de Statham. A pesar de que me ha gustado, cuando ha terminado me ha quedado un sabor agridulce, pues, como suele pasar con los cruces de género, como película de acción se queda un poco a medias y como thriller (que quiso recordarme por momentos al fantástico Munich de Spielberg, pero no se le acerca ni a la suela de los zapatos) tampoco es ninguna maravilla. Es por ello que de darla una nota rondaría un 6, pues consigue entretener por momentos y la trama no está del todo mal, aunque deja la sensación de que todo es bastante artificial y vacío. La revisaré y veré si mejora la experiencia. De momento, para pasar un buen rato, sirve.

Lo mejor: El cara a cara de Statham y Owen con la silla de por medio.
Lo peor: Que es facilmente olvidable debido a lo vacío de su pretendido fondo.
Contenido: Acción: 3; Drama: 2; Violencia: 3; Thriller:3